viernes, 18 de marzo de 2011

LA DOMESTICACIÓN


Estoy leyéndome un libro simple pero poderoso, se llama "Los Cuatro Acuerdos", del Dr. Miguel Ruiz.

La verdad es que habla sobre la domesticación de los seres humanos. Desde que nacemos vamos siendo "educados/domesticados" en nuestra cultura, sociedad, familia, escuela. Somos premiados si hacemos las cosas bien, castigados si las hacemos mal. Y para sentirnos amados, queremos ser premiados, recibir esta mirada de cariño de nuestro padre/madre y /o persona responsable que esté con nosotros... por lo tanto, vamos registrando en nuestra mente como debemos comportarnos para recibir esto que tanto anhelamos: AMOR.

Como dice Rolando Toro, todos nosotros tenemos el anhelo de comunicación profunda con los demás... de la nostalgia de amor que llevamos dentro. 



Así para que satisfacer esta nostalgia... nos domesticamos... hasta tal punto, que llega un momento en el que ya no necesitamos a nadie que nos diga lo que tenemos o no tenemos que hacer, si lo hemos hecho bien o mal, nosotros mismos nos torturamos y castigamos por lo que creemos que debería ser el modelo perfecto de uno mismo. Si no llegamos a este objetivo, a este concepto de la perfección, nos sentimos mal. Hay algo en nuestra mente que lo juzga todo, el perro, el gato, el vecino, el clima... Muchas veces este juez interno es que nos dice que debemos sentirnos avergonzados, porque hemos hecho algo que no esta en nuestro padrón de lo que debería ser. Esto cuando no entramos en la posición de víctima, donde nos sentimos que no valemos suficiente... el problema está cuando realmente nos creemos todos estos auto juicios y los aceptamos como verdades


by Aline Eick
En Biodanza se trabaja para resolver este juez y esta posición de victima. Se entiende la vida como sagrada y como una posibilidad única de expresarse en cada momento. Se acepta cada regalo que recibimos del otro, del entorno, sea este una mirada, una caricia. Aceptamos la posibilidad de ser amados sin cumplir este u otro requisito, solo por el hecho de estar vivos. Sentimos, durante los ejercicios, nuestra propia sacralidad, nuestra esencia divina. Y poco a poco, con progresividad, con la presencia del grupo, con la paciencia de uno mismo, vamos retomando el camino del AMOR... 






 Para quien desee probar

Próxima sesión: Sábado día 26 de marzo

Sala Atrium. Calle Tordera nº 40, de 16h a 20h

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