jueves, 7 de abril de 2011

3ª VIRTUD - PRUDENCIA

Bueno, hoy toca hablar de la Prudencia... y como miércoles, día de MERCURIO, el representante de nuestras comunicaciones, me parece bien indicado. 


Dicen que la Prudencia es la razón guiando sobre lo que debemos hacer, decir o actuar. Es como la que marca la censura, para discernir en todo momento lo que debería ser lo correcto. 


A mí me gustaría enfocarla des del punto de los principios de Biodanza, de Auto regulación, Progresividad y Feed-Back. 


Ser Prudentes para saber en todo momento escuchar a nuestro cuerpo y auto regular nos. Sentir cuando estamos cansados y reducir el ritmo antes de acabar sin aire o caer enfermos. Usar nos de la prudencia para regular nuestro progreso... la progresividad... una cosa detrás de otra. Un bebé cuando nace va aprendiendo poco a poco...primera a tenerse mínimamente derecho antes de caminar. No debemos pretender correr antes mismo de mantenernos de pie sin ayuda... Y a eso me refiero, dentro del grupo, de querer realizar ejercicios y entregarnos a una vivencia a full sin previamente haber realizado un simple ejercicio de respiración danzante por ejemplo. No hay prisa... tenemos una eternidad por delante... el ritmo que nos marquemos en nuestros aprendizajes cotidianos que sean orgánicos, coherentes con nuestro momento. Que sintamos que estamos andando de acorde a nuestra voluntad y que mientras damos esos pasos nos vamos sintiendo seguros y acogidos.


Y cuando digo acogidos, por supuesto que puede ser por el otro, por el grupo...pero sobretodo por nosotros mismos... que no hace falta dar pasos que luego nos despierten sentimientos de culpa, de falta de respeto o de invasión. Empecemos por una caricia de cabellos, si nos gusta, podemos seguir un poco más... no hace falta largarnos a un grupo compacto el primer día. Ahí entra el feed-back... hacia uno mismo... hacia el grupo. 


David Díez, facilitador de Biodanza, nos habla de la prudencia de la siguiente manera "el miedo ha de canalizarse en prudencia. Escuchar mi emoción para poder valorar los riesgos y potencialidades, decodificar de qué me está avisando mi temor y valorar su grado de realidad para afrontarlo o replantearme el camino. Atenderlo sin permitir que me paralice si valoro que es conveniente encarar lo". (Fragmento del artículo publicado en Septiembre del 2009 en neuronilla.com)


Luego, buscando información sobre la prudencia, me he encontrado con este blog http://joaquinafernandez.com/prudencia-346/ y extraigo un fragmento del texto que me ha parecido muy apropiado:

"La prudencia es la amiga que nos conduce por el camino de la reflexión profunda, en la que se tienen en cuenta los objetivos previos y lo provechoso de cada una de las probabilidades. Es la prudencia la que reconduce la situación para que aflore lo mejor de cada oportunidad teniendo en cuenta a cada una de las partes que van a ser afectadas o beneficiadas por la decisión.

Ahora bien, cuando la prudencia no es reflexiva, sino obsesiva o llena de indecisión, el resultado será negativo para todos los implicados en el proceso decisorio.

Este equilibrio entre ser prudentes o indecisos se resuelve si se tienen en cuenta dos premisas: qué queremos realmente y qué estamos dispuestos a perder para tenerlo. La indecisión aparece cuando nos negamos a desprendernos de alguna de las golosas sugerencias que habían aparecido previamente a la toma de decisiones.

La prudencia exige paciencia en el análisis y saber desprenderse de deseos que no aportan nada positivo en el corto o medio plazo.

Hoy es un buen día para reflexionar e introducir la prudencia en nuestras conversaciones y en nuestra vida profesional y personal. La prudencia nos ayuda a ser más delicados en la toma de decisiones, amén de allanarnos el camino de la paciencia".

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